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Concepto de Calidad de Vida

La expresión Calidad de Vida está actualmente mucho de moda en variados dominios, pero su significado es muy complejo, subjetivo, muy abarcador y cambia en función de la época, de las creencias y de la persona, por lo que la calidad de vida tiene que ver con la forma como cada uno se ve y ve el mundo y la evaluación de esa calidad se hace de acuerdo con criterios, tales como la educación, la profesión, la escolaridad, las necesidades de cada uno, la salud, que son diferentes para cada persona y para cada situación, pues hay una gran diversidad de condiciones sociales, de niveles de vida, de estados psíquicos y físicos y de creencias. Por eso se está intentando crear escalas de evaluación de calidad de vida para personas con la misma enfermedad.
Por ser una expresión tan subjetiva, las definiciones de Calidad de Vida también tienen sido diversas. Giovanni Pires, por ejemplo, afirmó en 1998 que Calidad de Vida tiene que ver con la forma como las personas viven, sienten y comprenden su cotidiano. Comprende aspectos como la salud, la educación, el transporte, la morada, el trabajo y la participación en las decisiones, en situaciones mucho variadas como el atendimiento digno en caso de enfermedad y de accidente, el nivel de escolaridad, el conforto y la puntualidad en los desplazamientos, la alimentación en cantidad suficiente y en calidad y hasta la posesión de electrodomésticos.
La expresión Calidad de Vida fue utilizada por primera vez asociada a la economía por Lyndon Johnson, en 1964, fecha en la que empezó su mandato de presidente de los Estados Unidos, al afirmar que los objetivos de la economía no podían ser medidos a través del balance de los bancos, pero a través de la calidad de vida que proporcionan a las personas. Más tarde, en 1976, Augus Campbell consideraba que la calidad de vida es “… una imprecisa y etérea entidad, algo sobre la cual mucha gente habla, pero que nadie sabe claramente qué es.”.
Con el pasar de los tiempos la calidad de vida pasó siendo cada vez más un objetivo de estudio y reflexión, e a partir de os años 80 empezó siendo enfrentada en una perspectiva multidimensional: biológica, psicológica, económica y cultural, puesto que la calidad de vida depende de estos factores y es subjetiva.
Ya en 1994, Gil et al estudiaron minuciosamente este tema en el ámbito de la salud, y concluyeron que tanto al nivel de la definición del concepto de calidad de vida, como al nivel de los instrumentos de evaluación de la misma, existe poca clareza y consistencia, a pesar de que cada vez existan más definiciones e instrumentos, lo que está comprobado por Costa Neto, que en 1998 identificó casi 450 instrumentos de evaluación de la calidad de vida, de los cuales 322 solo empiezan surgiendo en bibliografía después de los años 80, se verificando que la reflexión sobre esta temática está aumentando.
Arnaldo Ribeiro, en 2005, afirmó que la calidad de vida es “un término que surgió como un concepto de condiciones de vida en el trabajo, como un conjunto de aspectos de bienestar, salud y seguridad física, mental y social, capacidad de desempeñar actividades con seguridad y con el máximo aprovechamiento posible de la energía de cada trabajador (productividad).”
Actualmente, la calidad de vida es definida segundo la perspectiva de determinados grupos de personas, por ejemplo en función de la edad o de determinada enfermedad, y se está creando instrumentos de evaluación para casos específicos tales como el Eortc – Qlq 30, indicado para enfermos con neoplasia, o el ADDQoL, indicado para personas diabéticas.

PERSPECTIVA BIOLÓGICA DE LA CALIDAD DE VIDA
La calidad de vida está frecuentemente asociada a la salud, con relación a determinadas patologías o intervenciones, de forma a indicar los efectos que determinadas medicinas o tratamientos tienen sobre la calidad de vida de los pacientes que están sujetos a ellos, lo que presupone un estudio previo de su nivel de calidad de vida, para ver si habrá o no alteraciones. En el caso de que surjan variaciones en la salud del individuo y en su calidad de vida, se vuelve oportuno investigar las causas subyacentes, sean ellas el pronóstico de la enfermedad, su intensidad, etc.
En este sentido, hay autores, especialmente Marcelo Fleck que defiende que “…la oncología fue la especialidad que, por excelencia, se vio confrontada con la necesidad de evaluar las condiciones de vida de los pacientes que tenían su sobrevida aumentada a causa de los tratamientos realizados, ya que, muchas veces, en la búsqueda de acrecentar años a la vida, era puesta de parte la necesidad de acrecentar vida a los anos.” (1999), y Eliane Seidl y Célia Zannon que afirman que la evaluación de la calidad de vida implica la “evaluación del impacto físico y psicosocial que las enfermedades, disfunciones o incapacidades pueden acarrear para las personas atingidas, permitiendo un mejor conocimiento del paciente y de su adaptación a la situación.”
Puede decirse entonces que en una perspectiva biológica la calidad de vida se basa en la noción real que la persona tiene de su condición física, de la capacidad para realizar las actividades del cotidiano que hacía anteriormente a la enfermedad sin cualquier dificultad, siendo que esta debe corresponder a la realidad vivida por la persona.
Tal como existen diversos intentos para definir calidad de vida, también existen muchas definiciones de salud, entre las cuales las de la OMS, que en 1947 definió salud como un “estado completo de bienestar físico, mental y social y que no consiste solamente en una ausencia de enfermedad.”, definición que no es aceptable por algunos autores debido a la imposibilidad de ser atingida y también por ser una perspectiva desactualizada. Marco Segre y Flávio Ferraz, por ejemplo, en 1997, afirmaron que la salud no sería solamente ausencia de enfermedad, pero un bienestar general mismo ante las adversidades de la vida.
Al asomarnos sobre la calidad de vida, no podemos dejar la salud de parte, sea en una perspectiva biológica sea bioética, pues la calidad de vida está subyacente al dolor, a la enfermedad, al sufrimiento, pero también a la accesibilidad para todos en lo que respecta al mantener la persona saludable, pues tenemos el derecho a tener una vida justa, sin perjuicio y con condiciones que proporcionen una buena calidad de vida.

PERSPECTIVA CULTURAL
F. Cabral, en 1992, afirmó que “las necesidades de los consumidores evolucionan de forma natural, en una dimensión histórica y cultural, haciendo que aquello que hace años era considerado como un nivel de vida aceptable ya no lo sea hoy.” En este contexto y según una perspectiva cultural, la calidad de vida no es homogénea, pues se va cambiando con el pasar de los años, debido a las exigencias de la sociedad, del desenvolvimiento de la tecnología y ciencia, y del propio poder económico, por lo tanto, es importante respectar todas las culturas y sus valores.
Es en la infancia que el carácter de una persona se forma, así como sus límites, exigencias, hábitos y valores del medio social donde vive, factores estos que irán a determinar el concepto personal de calidad de vida, en el sentido de establecer necesidades cuanto al vestuario, a la alimentación, relacionamientos, entre otros. Cuando la persona emigra, se da un proceso de aculturación, que lleva a la persona a adaptarse a otra cultura vigente en el país en el que está, lo que puede alterar su concepto de calidad de vida. El mismo pasa cuando la persona deja influenciarse por la presión de los media, pues estos publicitan lo que es fundamental para tener calidad de vida en aquel medio. Es en este sentido que A. Walter afirma en 1992 que “existe una relación entre calidad de vida y comunicación o, por lo menos, con la publicidad, creando e imponiendo necesidades, en nombre de la calidad de vida. Es, sin embargo, en el dominio del ocio y del estatuto social que la publicidad más intenta captar e impresionar a los destinatarios, por ser a través del acceso al superfluo y del llamado derecho al placer que una parte significativa de la población siente atingir la calidad de vida.”

PERSPECTIVA ECONÓMICA
Para la calidad de vida la perspectiva económica también tiene un gran peso, pues muchas personas asocian el tener calidad de vida a tener dinero. Esta relación depende de los valores personales de cada persona y del valor que da a los bienes materiales, lo que va a determinar para cada persona la mayor o menor relación que la economía tiene con la calidad de vida. Aron Belinky, en 2007, refirió que “lo importante es planear para tener lo suficiente, sin consumir con exagero y desperdicio.”, y tal vez la calidad de vida esté más relacionada con la moderación, pues los bienes económicos no siempre significan calidad de vida, si bien que lo ideal sería la igualdad de bienes para todas las personas, que les permitiese sobrevivir con las condiciones necesarias. Otros puntos de vista aún defienden que calidad de vida es sinónimo de lujo, como Conrado Navaro que, en 2007, refiere “nos gusta aquello que puede ser considerado exclusivo lo que nos diferencia de los demás a nuestro alrededor.”. Esta idea entra en conflicto con algunos principios de la bioética, como el de la solidaridad y justicia social, que asientan en la igualdad, en la accesibilidad y recursos que permitan condiciones de vida mínimas para la sobrevivencia de todos de igual manera.

PERSPECTIVA PSICOLÓGICA
Como ya hemos referido anteriormente, la calidad de vida depende de la perspectiva personal, por eso la definición de calidad de vida según una perspectiva psicológica es casi imposible, en el sentido de falta de concordancia cuanto a su significado, siendo muchas veces asociada a la felicidad o satisfacción. Sin embargo, se puede decir que la calidad de vida, en una perspectiva psicológica, se basa en el respeto mutuo, en la capacidad de ultrapasar los problemas de la vida, en la felicidad, en la promoción de la salud mental, en la conservación de relaciones, en el pensamiento positivo, y en el gustar de sí propio y de los otros, lo que implica ser ético, por lo que la calidad de vida depende del individuo, de sus valores y de la relación que establece con los que lo rodean. En consonancia con esta idea, la OMS, en 1995, declara que “calidad de vida es la percepción que el individuo tiene de su posición en la vida, en el contexto de la cultura y del sistema de valores en las cuales él vive y con relación a sus objetivos, expectativas, patrones y preocupaciones.”
En la perspectiva psicológica, los criterios de evaluación de la calidad de vida están relacionados con la imagen corporal, la profesión, la capacidad de desempeño de las actividades diarias, la motricidad, la capacidad de manutención de relaciones, la salud, y otros aspectos personales que cada uno cree fundamental para la calidad de vida, estando estos relacionados con la perspectiva de cada individuo. La definición de calidad de vida así como los criterios para su evaluación son entonces subjetivos y dependen de cada persona.
Para que la calidad de vida pueda ser evaluada es necesario adoptar las varias perspectivas y los múltiples criterios, y es en este sentido que son creados los instrumentos de evaluación que permitan al individuo reflexionar sobre los varios aspectos subyacentes a su calidad de vida, permitan explorar la fuerza de una enfermedad sobre la vida de la persona afectada, evaluar los desalientos físicos y psicológicos, e identificar pacientes que carezcan de cuidados personalizados y especiales. Todos estos objetivos tienen como valor máximo la ayuda a personas y pacientes, en el sentido de proporcionarles mejores condiciones, tratamientos de salud, etc. Para que este instrumento pueda ser aplicado a todas las personas, es necesario que sea accesible, con formato adecuado, de fácil utilización y que presente una extensión adecuada.

INSTRUMENTOS DE EVALUACIÓN DE CALIDAD DE VIDA
Existen dos tipos de instrumentos de evaluación de la calidad de vida:
• Genéricos – pueden ser ministrados en varios tipos de enfermedades, tratamientos o intervenciones médicas y en diferentes culturas y evalúan las perturbaciones al nivel de la salud percibidos por el enfermo. Ejemplos:
- SHORT-FORM 36 – es un instrumento de evaluación utilizado por culturas diferentes en diferentes situaciones: para evaluación de la población en general, para evaluación de prácticas e investigaciones en el área de la salud y para evaluación de políticas de salud. Evalúa el dominio físico, psicológico, de las relaciones sociales y el independiente. Fue creado en la década de 80 por Anita Stewart; Ron Hays; John Ware.
- WHOQOL-100 – evalúa la calidad de vida en una perspectiva transcultural, epidemiológica, posibilitando el desenvolvimiento de pesquisas que pretendan desenvolver medidas más fidedignas. Es compuesto por 100 preguntas, con el objetivo de caracterizar la calidad de vida lo mejor posible de diferentes culturas. Este instrumento surgió a través de un grupo de investigación asociado a la OMS, en la segunda mitad de los años 90, que pretendía crear un concepto de calidad de vida y evaluarla ante una perspectiva transcultural. Es un instrumento más específico que el anterior puesto que evalúa 6 dominios: físico, psicológico, de relaciones sociales, de independencia, del ambiente y el espiritual.
- WHOQOL BREF – fue creado como alternativa al WHOQOL-100, debido a la extensión de este, siendo que el WHOQOL BREF contiene solamente 26 cuestiones, 2 de carácter general y 24 de dominios específicos.

• Específicos – evalúan una patología distinta y cuantifican los lucros en salud después de determinado tratamiento.
Ejemplos:
- THE (THE QUALITY OF LIFE – CORE 30) – es un cuestionario transcultural de la calidad de vida, creado por la organización europea de investigación de los tratamientos para el cáncer. Evalúa síntomas específicos relativos al cáncer, al sufrimiento psicológico, a la interacción social, al dolor físico, a los efectos colaterales de los tratamientos, a la salud global, y a la satisfacción de la prestación de cuidados. El THE no es calificado para ser utilizado en chicos, y también no es mucho utilizado en ancianos con patologías múltiples. Evalúa el dominio físico, psicológico, de independencia, de relaciones sociales e del ambiente. Este instrumento está compuesto por 30 cuestiones, pero su utilización es complementada con otro instrumento THE QUALITY OF LIFE – BR23, que evalúa síntomas específicos del cáncer, imagen corporal, la sexualidad y las preocupaciones con el futuro.
- ADDQoL – específico para las personas diabéticas, con vista a evaluar el impacto de la diabetes en la calidad de vida del enfermo, comparando la calidad de vida si la persona no tuviera diabetes, con la calidad de vida que la persona ahora tiene, tiendo en cuenta el dominio físico, psicológico, de independencia, de relaciones sociales y del ambiente. Tiene la vertiente transcultural y puede ser utilizado articulado con el WHOQOL-BREF.
- WHOQoL-OLD – creado en 2004 específicamente para la población anciana, con vista a evaluar la participación social, intimidades, miedos, autonomía, aptitudes sensoriales, las actividades de vida diaria. Este solo puede ser aplicado asociado al WHOQOL- BREF, por forma a completarse.
Cada vez surgen más instrumentos de evaluación de calidad de vida nuevos, debido a su creciente necesidad, como es el caso de uno elaborado para la población anciana por Sérgio Pachoal, que aún no fue validado, y también el DIS – QOL, creado recientemente por lo WHOQOL GROUP de la Organización Mundial de Salud, para evaluar la calidad de vida en portadores de incapacidad física y mental en una perspectiva transcultural.
Esta preocupación con la calidad de vida y con su evaluación es un paso importante, puesto que contribuye para la búsqueda de soluciones que visen una mejor calidad de vida.
Volviendo al concepto de calidad de vida, Giovanni Pires, en 1998 afirma que este concepto debería ser reevaluado, pues, según él, no respecta el criterio de expectativa futura, una vez que calidad de vida no depende solo de la salud, de las creencias espirituales o del medio ambiente, pero también del optimismo con el que la persona vive su cotidiano, de la capacidad de superar los obstáculos, entre otras cosas.
Podemos entonces decir que calidad de vida, además de ser la percepción individual sobre la vida de cada uno, es el sistema de valores por lo cual el individuo se rige, pero también el desenvolvimiento social, en el trabajo, con la familia, así como el desenvolvimiento económico y el desenvolvimiento humano, siendo que la calidad de vida es un proceso que está en constante cambio, así como la evolución técnico-científica, que acompaña las necesidades individuales.
Concluyendo, es importante referir que la reflexión sobre la calidad de vida como la búsqueda por instrumentos que la puedan evaluar es cada vez más importante en el sentido en que traduce una preocupación por el bienestar humano y por su dignificación, indispensable a la promoción de la salud.

 

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